3.1- Análisis y Descripción de Puestos y Funciones:

El objetivo del “Análisis y Descripción de Puestos de Trabajo” (ADP) es el de definir de una manera clara y sencilla las tareas que se van a realizar en un determinado puesto o cargo y los factores que son necesarios para llevarlas a cabo con éxito dando como resultado un documento llamado el Perfil del puesto

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Su importancia es tal, que debería considerarse como un método fundamental y básico para cualquier organización, sin embargo se considera como un procedimiento “no importante”, o al menos “no tan necesario”, como otras herramientas utilizadas.
Dentro de la Unidad de Tecnologías de Información, existen determinadas funciones típicas que son desempeñadas por diferentes personas, con diferentes perfiles. Dependiendo del tamaño y la estructura de la unidad se crearan cargos específicos para cada una de ellas, aunque frecuentemente encontramos que una misma persona, realiza más de una función.
Tratar de definir cada uno de los puestos de trabajo resulta complicado debido a la gran variedad que se puede presentar. Como ejemplo de la complejidad de la definición, se muestra el problema existente entre análisis, programación e implementación. Es evidente la interacción entre programación, análisis e implementación de sistemas informáticos. Estas tres funciones se derivan una de otra y están en estrecha relación hasta tal punto que se puede dudar muchas veces sobre las cualificaciones y conocimientos que se requieren de sus titulares.

Características Comunes del Personal Informático

Los empleos de informática, por su diversidad, no permiten trazar un perfil típico del informático. Es preciso, por otra parte, definir lo que es un informático, pues este neologismo reclama precisarse.
Se puede admitir que informático es aquel que, por la naturaleza de sus tareas, debe, para ejecutarlas, tener un cierto conocimiento de las posibilidades de los sistemas informáticos, entendiendo que el nivel, el grado, la amplitud de estos conocimientos puede, entre los extremos, variar según la función ejercida.
La adquisición de los conocimientos es una cuestión de enseñanza y de aprendizaje; por el contrario, las actitudes son cualidades personales que los conocimientos desarrollan, refuerzan, afinan y/o afirman, pero jamás crean.
En un recuento global, las actitudes en los empleos informáticos se subdividen en cuatro categorías:

  • Intelectuales.
  • De carácter.
  • De competencia.
  • Sociales.

A estas categorías viene a unirse la formación, que puede ser general, específica y/o profesional, para muchos de los perfiles, las cualidades son comunes y más o menos precisadas.
La informática requiere cualidades muy marcadas, y es por dos razones principales. La primera se basa en el hecho de que los trabajos automatizados precisan largos estudios para su puesta en funcionamiento, que deben ser precisos y definitivos.
La segunda depende directamente de los costos de explotación, cuyo importe, la utilización de un sistema informático de precio siempre muy elevado, no es, sin embargo, nunca suficiente como para que no se espere una perfecta rentabilidad. No hay que olvidar, igualmente, que la informática es un servicio no productivo directamente y, como consecuencia, no debe suponer una excesiva carga en los gastos de la empresa.
Esta razón es, pues, suficiente para no cometer la menor negligencia en la calidad y competencia del personal que, sin lugar a dudas, importa más para el éxito y el buen nombre del servicio informático que el tipo y la clase de material explotado o a explotar.
Si se tuviesen que seleccionar las tres cualidades fundamentales de un informático, se citaría: lógica, sentido del detalle y sentido de lo esencial. Mediante la adecuada formación especializada es posible incrementar o desarrollar estas cualidades, obteniendo como resultado el informático que la sociedad precisa.

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